En la industria minera, el rendimiento y la seguridad son dos pilares que determinan la rentabilidad a largo plazo. Las trituradoras cónicas tradicionales han sido la base del proceso de reducción de tamaño durante décadas, pero su limitada capacidad de adaptación a condiciones variables ha generado costos operativos innecesarios. La solución está en la integración de sistemas de control inteligente.
Según un estudio realizado por la Asociación Internacional de Minería (IMA), el 43% de los operadores de trituradoras cónicas reportan pérdidas de productividad entre el 15% y el 25% anual debido a paradas no planificadas o ajustes manuales ineficientes. Además, más del 30% de los incidentes relacionados con equipos ocurren por sobrecarga o mal funcionamiento del sistema hidráulico.
“Hemos reducido el tiempo de parada técnica en un 40% desde que implementamos el sistema HST. Es confiable, eficiente y estable — eso es lo que necesitamos.”
— Juan Martínez, Supervisor de Mantenimiento, Minera Suramérica
La innovación no está solo en el diseño mecánico, sino en cómo se integran los componentes electrónicos, hidráulicos y de software. El sistema HST combina:
Esto permite una mejora promedio del 22% en la producción diaria y reduce el consumo energético en hasta un 18%, según pruebas realizadas en una planta de procesamiento de roca en Chile.
Con más de 15 años de desarrollo en Asia y América Latina, HST ha acumulado experiencia global en aplicaciones extremas: desde altitudes superiores a 3,000 metros hasta temperaturas ambientales que superan los 45°C. Esta madurez técnica garantiza que el equipo funcione de forma constante bajo presión.
Los clientes que ya usan esta tecnología destacan su capacidad para mantener una calidad de producto uniforme, con una reducción del 35% en la variabilidad del tamaño del grano final — clave para procesos posteriores como la concentración o fundición.