En el sector de la trituración móvil, la eficiencia en la instalación y despliegue en campo es un factor clave para optimizar la productividad y minimizar costos. La serie NK de plantas móviles de trituración ha sido diseñada pensando en estos objetivos, ofreciendo una solución compacta, modular y altamente adaptable que elimina la necesidad de una base de concreto y reduce significativamente el tiempo de puesta en marcha.
La serie NK integra un diseño modular en remolques compactos que facilitan el transporte y la maniobrabilidad en diferentes terrenos. Gracias a sus patas de soporte ajustables, es posible estabilizar el equipo rápidamente en espacios reducidos, lo que permite una preparación mínima del terreno y la eliminación de bases de concreto costosas y que consumen tiempo.
Otro aspecto diferencial radica en su sistema de transporte interno basado en cintas transportadoras integradas que conectan los módulos, agilizando el ensamblaje y evitando el uso de equipos auxiliares para interconectar las partes. Esto acelera la puesta en marcha en un 40 % en comparación con plantas móviles tradicionales.
1. Preparación del sitio: Se requiere un terreno nivelado sin necesidad de cimientos. La compactación básica del área asegura estabilidad.
2. Despliegue y posicionamiento: Utilizando el diseño en módulos de remolque, la unidad se desplaza hasta el punto exacto con facilidad y rapidez.
3. Ajuste de patas de soporte: Las patas telescópicas regulables permiten nivelar y asegurar el equipo sobre el terreno en menos de 20 minutos sin necesidad de maquinaria adicional.
4. Conexión del sistema eléctrico y control: El sistema eléctrico inteligente e integrado reduce los tiempos de cableado y configuración, activando controles automatizados que simplifican operaciones.
5. Pruebas funcionales y puesta en marcha: Gracias a la integración de un control centralizado, verificar y calibrar el equipo es un proceso rápido que garantiza la seguridad y rendimiento óptimos desde el primer día.
Comparado con las plantas de trituración fijas que requieren fundaciones de concreto y extensas obras civiles, la serie NK reduce el tiempo de instalación hasta en un 60 %, disminuyendo significativamente el costo total de despliegue. Además, la adaptabilidad a terrenos irregulares elimina retrasos por preparaciones complejas.
Un caso aplicado en un proyecto minero en Chile reportó una reducción de 3 días en tiempo de instalación, ahorrando más de 20 % en costes operativos y acelerando la capacidad productiva inicial en un 35 %. Estos resultados se deben en gran parte a la modularidad, junto con la integración de un sistema eléctrico con diagnóstico remoto.
La planta NK incorpora un sistema de control eléctrico inteligente que unifica la operación, supervisión y mantenimiento predictivo, lo que facilita la intervención rápida ante cualquier eventualidad y optimiza la productividad. Esta automatización reduce errores humanos y mejora la seguridad en campo.
El sistema permite también una interfaz intuitiva para operadores que puede ser monitoreada de forma remota, aumentando la capacidad de respuesta técnica sin necesidad de desplazamiento constante al sitio.