En el dinámico sector minero, la rapidez y eficiencia en la instalación y traslado de equipos son clave para optimizar costes y maximizar la productividad. La serie NK de plantas móviles de trituración ha sido diseñada específicamente para responder a estas necesidades, integrando innovaciones que reducen tiempos de montaje hasta en un 40% comparado con plantas tradicionales, al tiempo que facilitan su traslado con menor esfuerzo logístico.
El mayor avance de la serie NK radica en su estructura modular compacta, que configura todos los componentes fundamentales sobre un solo remolque. Esta configuración no solo minimiza el espacio necesario durante el transporte, sino que también elimina la dependencia de bases de concreto, acelerando así el proceso de instalación.
Por ejemplo, el sistema de soportes regulables en altura permite ajustar la planta en terrenos irregulares sin trabajos previos de cimentación, lo que se traduce en un ahorro promedio de más de 20 horas en configuración inicial. Esta adaptabilidad mejora la estabilidad y seguridad operativa inmediata tras el montaje.
La serie NK incorpora una cinta transportadora interna integrada y control eléctrico unificado, que optimizan la preparación para transporte y la puesta en marcha. Esto permite que el equipo pueda ser embalado en menos de tres horas por un equipo acostumbrado, reduciendo los tiempos de parada entre proyectos o cambios de ubicación.
En comparación, las plantas estáticas o desmontables tradicionales suelen requerir más de 48 horas en desmontaje y reubicación, con costos logísticos incrementados en hasta un 35% debido a la manipulación de piezas separadas y necesidad de transporte especial.
Dato clave: Usuarios reportan que la serie NK proporciona una reducción del 30% en gastos operativos relacionados con transporte y montaje, lo que impacta directamente en la rentabilidad anual.
La digitalización es otra joya del equipo NK, con un sistema de control eléctrico integrado que permite una programación sencilla y supervisión remota. Esto no solo reduce la necesidad de especialistas técnicos en sitio, sino que también ofrece informes de funcionamiento en tiempo real para anticipar mantenimientos y evitar paradas inesperadas.
La combinación de control inteligente y modularidad convierte a la serie NK en un activo estratégico para cualquier empresa minera que pretenda maximizar su rendimiento con un bajo coste operativo.
En una reciente implementación en una mina de cobre en Chile, la planta NK se instaló y puso en funcionamiento en menos de 36 horas, en contraste con las 72 horas promedio de plantas convencionales. Según el gerente de operaciones, esta agilidad permitió adelantar otras fases del proyecto, mejorando la línea de producción un 18% en el trimestre siguiente.
Otro testimonio de una empresa en Perú destaca la considerable reducción en costes logísticos y la facilidad para trasladar el equipo entre sitios. "La movilidad y rápida instalación de la NK nos ha permitido diversificar nuestras zonas de extracción sin incrementos significativos en inversión", afirmó el equipo de mantenimiento.